Apps de domicilio: una opción para mujeres empoderadas
En un país como Colombia es muy usual escuchar frases como: “es que ella mantiene su hogar sin ninguna ayuda” o “ella cuida a sus hijos después de haberlo perdido todo por culpa de la violencia” o “las mujeres trans son violentadas diariamente”, pero como habitantes de un mismo espacio geográfico, no nos detenemos a pensar que muchas de estas mujeres quienes son cabeza de hogar, víctimas del conflicto o discriminadas por su orientación sexual, no logran generar un ingreso con el cual cubrir sus necesidades básicas, debido en gran parte a la falta de oportunidades y la crisis económica del país.
Según el Registro Único de Víctimas (RUV), las mujeres representan el 49.73% de las 8.347.566 víctimas del conflicto armado, es decir 4.151.416, además, en Colombia según cifras del DANE, hay más de 12 millones de mujeres cabeza de hogar y existen más de 256.000 mil personas dentro de la comunidad LGBTI (Lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales). Todos estos datos nos regalan una mirada de la situación real de las mujeres en condición de vulnerabilidad que habitan el país.
Por otro lado, la tecnología está trazando un cambio. Con el paso del tiempo y la llegada de las aplicaciones digitales, se han abierto oportunidades para que las mujeres puedan conseguir ingresos sin importar su condición social. Esto, si bien no soluciona un problema que el Estado debe resolver, sí es un aporte hacia una economía más equitativa, una economía colaborativa.
En este mundo de las aplicaciones encontramos, por ejemplo, a las apps de domicilios, en las que cada día vemos a más personas vinculadas, tanto para ganar dinero llevando pedidos como para emprender con un producto y es esta colaboración la que ha permitido que cientos de mujeres puedan generar un ingreso, un sustento que les permita, poco a poco, salir adelante.
Empresas como Rappi actualmente cuentan con 8.000 mujeres domiciliarias emprendedoras que encontraron en la aplicación una opción para mejorar su calidad de vida, cifra que tomó fuerza cuando la pandemia dejó sin trabajo a muchas de ellas o sus negocios cerraron por la crisis. Este tipo de aplicaciones permitió que muchas de estas mujeres tengan una independencia económica y aterricen sus metas y sueños.
Para concluir, en este modelo de negocios muchas mujeres, en situación de vulnerabilidad, pueden encontrar una opción para tener una fuente de ingresos. Si algo hemos aprendido, es que las aplicaciones le apuestan a la inclusión y tienen sus puertas abiertas para todo aquel que quiera entrar a este modelo de negocio.

Es inconcebible la violencia de genero pero también es inhumano el prohibirles un derecho elemental como es el trabajo que bueno que estas empresas hagan la diferencia en no discriminar nadie lo merece
ResponderEliminarLo importante es que existe una igualdad creo que este es un tema sobrevalorado hay que enfocarnos mas en que son persona y ya si no somos parte del problema
ResponderEliminarPuedo estar un poco de acuerdo con usted sin embargo si es un logro del cual se debe hacer difusión para que se genere un efecto que repita este gran ejemplo de inclusión en otras importantes organizaciones y asi si resolvemos el problema
EliminarEl concepto de mujeres repartidoras es algo muy de Rappi recuerdo que en un principio no habían muchas pero ya es algo totalmente normal pero la mujer colombiana es muy verraca asi que no me sorprende que cada dia mas este presente en ambitos dominados por hombres felicidades a todos ellas y a las aplicaciones por abrir aun mas puertas a todas las personas en general
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